Curso medio del Júcar. Jorquera, Alcalá y Cofrentes.

El río Júcar, con sus casi 500km de longitud, nace en los Montes Universales para morir en la mediterránea localidad de Cullera. Entre medias, araña las tierras de La Manchuela encajonándose incisivamente en la llanura de la meseta.

Su curso medio surca las tierras orientales de Albacete. Allí crea unos meandros que perforan la planicie, cincelada por la acción erosiva de su cauce. Es Alcalá del Júcar la localidad que representa un bello ejemplo de la simbiosis del hombre con este tipo de orografía tan particular.

Alcalá del Júcar

Alcalá del Júcar

Tal vez sea este una de los pueblos más bonitos de Castilla-La Mancha. Localidad que dispone de una amplia oferta de ocio activo. Lugar perfecto para elegirlo como centro neurálgico de nuestro viaje.

Su remodelado castillo, su peculiar plaza de toros o sus laberínticas cuevas le dan un especial interés turístico. Si a eso le añadimos la particularidad de sus calles, que permiten distribuir la población verticalmente, merecerá la pena su visita.

Alcala del Jucar. Vistas desde el pinar; Ruta Carciolito.

Alcalá del Jucar. Vistas desde el pinar; Ruta Carciolito.

Pero a nosotros nos gusta ir un poco más allá. Conocer destinos turísticos con diferentes perspectivas. Es por ello que os proponemos estas dos sencillas rutas para poder disfrutar de esta localidad con otro punto de vista.

Ruta del Carciolito

La primera es la Ruta del Carciolito, de a penas 5 km de longitud. Asciende a las Casas del Cerro, hacia el sur, por una bonita senda en zigzag que nos saca de la hoz que forma el río Júcar.

Powered by Wikiloc

Desde la playa fluvial que crea el propio cauce se sigue un sendero que lo acompaña aguas arriba por su vertiente derecha.

Alcalá del Jucar. Paseo inicial; Ruta Carciolito.

Alcalá del Jucar. Paseo inicial; Ruta Carciolito.

El camino sale del cauce para elevarse por la pared que forma la hoz en varios zigzag. Una vez conseguido el desnivel nos hallaremos en las Casas del Cerro. Desde aquí obtendremos unas maravillosas vistas de la localidad. Antes de bajar merecerá la pena tomar un descanso mientras disfrutamos de las vistas en las alturas.

Alcalá del Jucar. Descenso hacia Alcalá; Ruta Carciolito

Descenso hacia Alcalá; Ruta Carciolito

En la bajada nos introduciremos en un pinar que nos dejará en la carretera. Justo al lado del mirador de la localidad y por donde volveremos con cuidado hasta el inicio de la ruta.

Ruta del Batán

Otra ruta muy sencilla que podemos realizar, con inicio en el mismo punto que la anterior, es la Ruta del Batán, de tan solo 3km.

Powered by Wikiloc

Nosotros la realizamos con carácter nocturno. Disfrutamos así de la bella imagen de la localidad iluminada por la noche. Conseguir la imagen del spot publicitario de Nescafé para las navidades de 1988 bien merece la pena un frontal y una pizca de ganas de aventura (tantas como precaución)

Alcalá del Jucar. Canal del Júcar en la localidad

Alcalá del Jucar. Canal del Júcar en la localidad

Con características similares ala ruta anterior. Nos saca de la hoz del río, en esta ocasión hacia el este, hasta las casas agrícolas del Monedero. Desde allí nos regala unas iluminadas vistas de la localidad.

El inicio se realiza por el canal de agua que acompaña al río por las calles de la población. Poco después se inicia el ascenso por las calles del Batán. Será divertido buscar el sendero que nos dirigirá a un pequeño balcón. Allí haremos una parada técnica antes de seguir el camino hasta lo más alto de la ruta.

Alcalá del Jucar desde el Balcón del Batán.

Alcalá del Jucar desde el Balcón del Batán.

Una vez arriba, el sendero desemboca en un camino ancho que bordea la arista de la hoz. Camino que abandonaremos a la altura de las casas de Monedero. Se inicia un escondido sendero en descenso que sale a nuestra derecha. Su intención es la de volver en busca de la localidad con la que, por unos momentos, habremos perdido contacto visual.

Alcalá del Jucar. Senderismo nocturno

Alcalá del Jucar. Senderismo nocturno

Debemos extremar precaución y agudizar la vista. El camino nos deja en los depósitos de agua, cerca de la plaza de toros de la localidad.

Paseo fluvial, Cofrentes.

Para el segundo día, tenemos la opción de coger el coche y recorrer el cauce del río hacia dos puntos con especial belleza. Cofrentes y Jorquera.

Alcalá del Jucar. Castillo de Cofrentes

Alcalá del Jucar. Castillo de Cofrentes

A primera hora de la mañana nos desplazamos hasta la vecina localidad de Cofrentes, ya en la Comunidad Valenciana. Allí el río Júcar sigue haciendo de las suyas para invitarnos a disfrutar de unas espectaculares vistas de los cañones que ha ido creando a lo largo de su vida.

Cofrentes nos recibe con su emblemático castillo, situado en una estratégica posición sobre el meandro que el río crea en esta parte de su curso.

Alcalá del Jucar Embarcadero Embalse de Pallás

Alcalá del Jucar Embarcadero Embalse de Pallás

Debemos tomar un carreterín en busca del embarcadero fluvial. Sería de esta manera de la que hoy disfrutaríamos del río.

Un viaje en barco por las tranquilas aguas del embalse de Cortés de Pallás, donde un alegre capitán nos iría informando de la riqueza paisajística e histórica de la zona.

Alcalá del Jucar. Aguas del Júcar

Alcalá del Jucar. Aguas del Júcar

Las aguas hacen de verdadero espejo sobre los cortados donde se sitúa el castillo de Chirel. Todo un viaje completamente recomendable que debes reservar con antelación en esta página web.

Camino de ida y vuelta donde tendrás una segunda oportunidad para disfrutar de todo aquello que se haya escapado a tu atención en la ida.

Alcalá del Jucar. Castillo de Chirel sobre el cortado.

Alcalá del Jucar. Castillo de Chirel sobre el cortado.

Jorquera, la “otra Toledo”

Tras este interesante paseo fluvial deberemos desandar nuestros pasos con el coche. De nuevo hacia el interior peninsular en busca de la localidad de Jorquera. Otro de los desconocidos enclaves que guarda esta zona con interesantes paisajes.

El pueblo en sí no tiene demasiado interés. Nosotros dimos un ligero paseo para bajar la intensa comida en uno de sus bares. Llegamos hasta lo más alto donde guarda un castillo casi desaparecido.

La belleza surge cuando abandonamos la localidad en busca de un mirador en la carretera que nos saca de la hoz. Tiene un parecido razonable con las vistas de la imperial Toledo. Guardando las distancias, evidentemente.

Alcalá del Jucar. Castillo de Chirel sobre el cortado.

Alcalá del Jucar. Castillo de Chirel sobre el cortado.

Alcalá del Jucar. Jorquera

Alcalá del Jucar. Jorquera

Ahora volveríamos por una pintoresca carretera que circula paralela al río, fiel a su trazado hasta llegar a Alcalá del Júcar donde acabaremos la jornada en lo alto de su restaurante El Mirador, con acceso desde la localidad de Las Eras.

Alcalá del Jucar desde el Restaurante El Mirador

Alcalá del Jucar desde el Restaurante El Mirador

Nacimiento del río Mundo.

El tercer y definitivo día, si aún tienes ganas de explorar y te quedan ganas de conducir. Puedes visitar el nacimiento del río Mundo en Riópar, que no queda relativamente cerca, pero que ya que estamos… ¿Por qué no? Si decidieses realizar este desvío de camino a casa, cerciónate de que ha habido una época de lluvias previa para poder disfrutar de un espectáculo natural que depende mucho de las lluvias para poder disfrutarlo como se merece.

Alcalá del Jucar. Nacimiento del río Mundo, sin agua.

Alcalá del Jucar. Nacimiento del río Mundo, sin agua.

San Petersburgo

¿San Petersburgo en tres días…? ¿Y por qué no?

Viaje exprés, viaje relámpago, viaje intenso. Viaje exprimido al máximo. Es lo que nos gusta…

Así que… ¿Por qué no?

Y si además tienes la suerte de que tu familia rusa te va a guiar en esta escapada programada todo sería mucho más fácil y sencillo. SPACIBO.

Pero antes de nada, no olvides llevar un buen seguro de viajes

Yo recomiendo el seguro de viajes de Iati Seguros: ofrecen una serie de productos para que no pases el mal rato de tener que analizar cuál le conviene más. Ellos hacen el rastreo por ti y en función de tu tipo de viaje te recomiendan el seguro más adecuado. Una vez en el destino no tienes que adelantar dinero y puedes estar en contacto con un médico las 24 horas por vía whatsapp o por teléfono. Para más información, puedes mirar aquí y obtendrás un 5% de descuento.

Por tanto, os hacemos partícipes de esta miniaventura para que también os beneficiéis de esa suerte de tener amigos por todo el mundo. ¡Adelante!

San Petersburgo San Salvador de la Sangre derramada.

San Petersburgo San Salvador de la Sangre derramada.

Viernes.

Tocaba madrugar en el aeropuerto de salida para llegar a San Petersburgo a las 9:00 de la mañana, previa conexión aérea con Moscú. El elegir este tipo de vuelos te permite aprovechar el día por completo, a pesar del esfuerzo de levantarse tan temprano. Olga y Andrei nos esperaban en la puerta para llevarnos hasta el hotel ubicado muy próximo a la estación de tren (y justo en frente del pub de los hinchas del Zenit).

Nosotros nos beneficiamos de ello, pero en taxi este mismo traslado no cuesta más de 20€ al cambio en rublos.

Abrazos, reencuentros, emociones. Y conversaciones, largas conversaciones. Es increíble como Olga mantiene el buen nivel de español hablado. Andrei marcha delante, no hay comunicación, pero es increiblemente servicial con nosotros.

Conociendo San Petersburgo.

Ya ubicados, y habiendo tomado un rápido café en un acogedor local de la misma calle del hotel, tomamos un taxi que nos lleva a conocer la Fortaleza de San Pedro y San Pablo. Origen de esta bella ciudad. Al otro lado del río Neva.

San Petersburgo. Fortaleza de San Pedro y San Pablo

San Petersburgo. Fortaleza de San Pedro y San Pablo

Un paseo por esta ciudadela nos permite conocer la catedral que lleva el mismo nombre, un curioso museo de la tortura, un agradable paseo por lo alto de la muralla con vistas al Neva, así como un curioso pasadizo que se introducía estratégicamente dentro de la fortaleza. Una bella exposición de fotos de San Pertersburgo dio por finalizada la visita a este histórico emplazamiento.

La vuelta andando por el Puente Triniti, cruzando los Campos de Marte hacia la impresionante Iglesia de San Salvador de la Sangre Derramada. Espectacular silueta exterior, pero más impresionante su decoración interior a base de mosaicos.

San Petersburgo. Interior de San Salvador

San Petersburgo. Interior de San Salvador

A la salida compra del típico souvenir y marchamos a cambiar euros por rublos en un banco cercano con la ayuda de Andrei. Llegábamos así al ecuador del día con un sol que no debíamos subestimar.

La esquina que forma el bonito edificio Singer con la calle principal Nevsky nos saca a la muchedumbre de una ciudad cosmopolita. Era momento de buscar un lugar para comer y tomar la primera cerveza del día.

San Petersburgo. Comiendo en la Calle Nevsky

San Petersburgo. Comiendo en la Calle Nevsky

Tras la reposición de energías visitamos la cercana y peculiar Catedral de Kazan donde tuvimos la suerte de poder coincidir con una boda ortodoxa.

La siguiente parada sería la Catedral de San Isaac, casi una copia de la de San Pedro de Londres. Hasta ella llegamos paseando por la concurrida Avenida Nevsky.

San Petersburgo. Catedral Kazan

San Petersburgo. Catedral Kazan

Su interior nos sobrecoge el alma, monumentalidad es lo que se viene a la cabeza al levantar la vista sobre tus hombros. Y si a ello le unimos la visita a su cúpula donde debes ascender más de 200 escalones, resulta una experiencia muy recomendable. Desde arriba, la panorámica de la ciudad te sorprenderá.

San Petersburgo. Catedral de Isaac.

San Petersburgo. Catedral de Isaac.

Las energías decaían después de toda la noche viajando. Era momento de la siesta. Siesta, o descanso que decidimos hacer con una ruta en barca por los canales de San Petersburgo. Así pues seguiríamos recorriendo la ciudad pero sin esfuerzo. Todo un acierto.

San Petersburgo. Vistas desde la cúpula de San Isaac

San Petersburgo. Vistas desde la cúpula de San Isaac

Tras el barco, tocaba ahora volver al hotel, pero antes deberíamos parar a cenar en un peculiar restaurante español “Las Torres” en plena avenida Nevsky. Cena de fusión con comida española pero bebida rusa… Aquí el vodka se bebe como quien bebe vino, pero rebajado con zumo (para los españolitos como nosotros). Así pues botella de vodka en mesa y cada vez que quisiese beber, chupito de vodka y acto seguido de zumo para rebajar el sabor. Que no el alcohol, porque de allí nos levantamos bailando sevillanas y… hablando con Andrei.

San Petersburgo. Comida española y bebida rusa.

San Petersburgo. Comida española y bebida rusa.

El paseo hasta el hotel, sirvió para despejar la cabeza y confirmar el fenómeno de las noches blancas de San Pertersburgo. Donde el sol no llegaba a desaparecer por completo en estos finales del mes de mayo.

San Petersburgo. "Botellón" a las 00.00, observad el cielo.

San Petersburgo. “Botellón” a las 00.00, observad el cielo.

Un breve descanso fue suficiente para ducharnos, dormir una horita y volver a salir. Ahora entrando en el local de los aficionados del Zenit y tomar un ron, en el país del vodka. Ya había tenido suficiente en la cena… Botellón encubierto esperando al taxi que nos llevara de nuevo al canal para visitar en barco el espectáculo de los puentes a la 1:00 de la madrugada. Donde los dos pasos más importantes de la ciudad sobre el río Neva abren paso a los barcos deteniendo el tráfico rodado de la ciudad.

Puentes elevadizos de San Petersburgo.

Puentes elevadizos de San Petersburgo.

Tras ello, vuelta definitiva al hotel de cara a descansar para el día siguiente.

Excursión al Peterhof.

Tocaba visita al Museo Hermitage (al cual no pudimos entrar), la columna de Alejandro y la visita al Palacio de Invierno. Todo ello desde la misma plaza que nos recordaba a la monumental plaza roja de Moscu.

San Petersburgo. Museo Hermitage.

San Petersburgo. Museo Hermitage.

La visita fue rápida porque el objetivo principal de hoy era el Palacio de Peterhof. Un paseo en barco nos llevó durante media hora hasta el embarcadero de este palacio residencial que nos recordaba a La Granja de Segovia. Parques kilométricos con impresionantes fuentes. Un canal de agua que vertebra toda esta arquitectura. Y todo ello con una gratísima sorpresa. Puesto que el día de la visita era la inauguración oficial de la temporada de verano donde siempre se hace una fiesta temática dedicada a algún país, que en esta ocasión fue España.

San Petersburgo. Palacio de Peterhof

San Petersburgo. Palacio de Peterhof

Nos sentimos importantes y como en casa. Otro acierto por parte de Olga y Andrei. Gracias de nuevo.

A la vuelta quedaban pocas fuerzas. El metro de San Petersburgo es el más profundo del mundo y también de los más bonitos. Se dice que fue decorado como el Palacio del Pueblo. Bien merece la pena su uso solo por adentrarte en esta otra atracción de la ciudad.

San Petersburgo. Metro de San Petersburgo

San Petersburgo. Metro de San Petersburgo

Una pizza  en el hotel fue lo único que quedaba por descubrir este día. El cuerpo no aguantaba mas.

Flecha Roja, camino de Moscú.

Día de traslados. Pero también interesante por el hecho de realizar una jornada fuera del ambiente turista y adentrarte dentro de la población rusa.

A las cuatro de la mañana ya era de día, por eso de las Noches Blancas. El AVE ruso nos esperaba en la cercana estación para llevarnos hasta Moscú en una línea directa entre las ciudades más importantes del país (algo así como Madrid-Barcelona).

San Petersburgo. La Flecha Roja

San Petersburgo. La Flecha Roja

Tras cuatro horas de viaje. Tocaba usar el metro para aproximarnos a la zona de residencia de Andrei y Olga.

Por último un microbus hasta la puerta de su casa, en el cinturón industrial de Moscú. Visita al pequeño de la casa con el que pudimos jugar a la vez que la madre de Olga nos preparaba un plato típico. Una casa típica. Un barrio típico. Esto también es turismo. Además del verdadero. Del de la vida real de las personas.

Quedaba volver al aeropuerto. Ahora en el coche de Andrei, del cual también se disfruta del tipo de conducción real. La autopista y la forma de conducir. Hasta la misma puerta del Aeropuerto.

Con el traductor de google le pude agradecer toda la hospitalidad recibida. Él se excusó diciendo que es su forma de ser. Hospitalarios. Desde luego, no me queda la menor duda.

Terminaba el viaje con la sensación de que cuando nos devuelvan la visita poder estar al nivel de su hospitalidad en España. Clichés… esos que se ponen a las culturas sin conocerlas.

Os esperamos SPACIBO

En este enlace podéis ver los lugares visitados si disponéis del programa Google Earth

Parque Nacional de Monfragüe (y la Siberia Extremeña).

Monfragüe. “Monsfragorvm”, como lo denominaron los romanos hace ya más de dos mil años. Un “Monte fragoso”, difícil para el tránsito. Fue declarado Parque Nacional en 2007. Lugar de desembocadura del río Tiétar, y otros arroyos menores, sobre el río Tajo. Controlados todos ellos por varias y polémicas presas que embalsan sus aguas.

Parque Nacional Monfragüe. Arroyo de Malvecino depositando sus aguas en el Tajo.

Parque Nacional Monfragüe. Arroyo de Malvecino depositando sus aguas en el Tajo.

Las pinturas rupestres de más de 4.000 años. El castillo de origen árabe de 713. El espectacular Salto del Gitano por donde el Tajo se abre paso entre los pliegues apalachenses. La gran anidación de aves rapaces en la zona. Todo ello hacen del lugar un punto de interés histórico, faunístico y pasisajístico muy recomendable para visitar tanto a pie como en coche.

Todo ello rodeado de una vegetación típicamente mediterránea con una extensa dehesa de encinas y alcornoques, principalmente.

Parque Nacional Monfragüe. La dehesa sobrevolada por varios buitres leonados.

Parque Nacional Monfragüe. La dehesa sobrevolada por varios buitres leonados.

Visita en coche.

Para llegar hasta el Centro de Interpretación, situado en la pequeña y rehabilitada Villareal de San Carlos, es muy recomendable hacerlo por la salida 29 de la autovía EX-A1. Esta nos irá introduciendo poco a poco en el Parque Nacional.

Serán unos 24km de carretera estrecha, pero con buen asfalto, y velocidad limitada a 50km/h. No nos importe, pues es aquí donde realmente comienza nuestra visita a Monfragüe. Durante el recorrido nos encontraremos numerosos miradores que nos invitarán a detener la marcha, abandonar el coche y observar los rincones que nos ofrece este protegido rincón extremeño.

Parque Nacional de Monfragüe. Carretera de entrada al Parque, acceso este.

Parque Nacional de Monfragüe. Carretera de entrada al Parque, acceso este.

El encinar, que poco a poco va ganando densidad, unido a la cada vez más abundante presencia de reses, nos servirá de aperitivo para lo que nos encontraremos justo después del cartel de bienvenida al Parque.

El mirador de la Portilla del Tiétar nos ofrecerá una espectacular apertura de este río sobre los pliegues de cuarcita que ha ido erosionando con el paso del tiempo. Paso rocoso y elevado, alejado de la mano del hombre, que es utilizado por las aves rapaces para anidar dentro de la tranquilidad que requieren.

Parada esta obligatoria donde nos encontraremos, si tenemos suerte, a cantidad de aficionados con potentes máquinas de lentes que, si pedimos permiso, nos dejarán observar las aves con la sensación de casi poder tocarlas.

Parque Nacional de Monfragüe. Portilla del Tiétar.

Parque Nacional de Monfragüe. Portilla del Tiétar.

Continuando por el asfalto, seguiremos paralelos al mismo río. Sus aguas ya aparecen represadas por el embalse de Torrejón. También podremos ver postes del GR-113, pertenecientes al “Camino Natural del Tajo” con el que compartiremos trazado hasta nuestro destino.

Un nuevo mirador sobre un impresionante meandro, nos vuelve a sugerir una parada. Estamos en “La Higuerilla” que nos ofrece una bella instantánea. En él podemos encontrar un bucólico asiento bajo la sombra de una encina y un panel informativo con todos los ríos y arroyos que surcan el Parque Nacional.

Parque Nacional de Monfragüe. Meandro del Tiétar, al fondo Gredos.

Parque Nacional de Monfragüe. Meandro del Tiétar, al fondo Gredos.

El asfalto nos lleva directos hasta la presa de Torrejón-Tietar. Pero antes de cruzarlo pararemos en mirador de la “Malavuelta”. Un cartel informativo del GR-113 y unos bancos de madera nos invitarán a descansar bajo la espesa sombra del pinar que rodea la zona.

Es este polémico sistema de presas el que mancha el supuesto espacio protegido donde todo debería conservarse tal cual la naturaleza lo ha mantenido a lo largo de la vida. Es por ello que, a pesar de su belleza, nunca podremos decir que es un espacio natural sin la influencia humana.

Influencia que queda evidenciada con los diques, como este de Torrejón, sobre el río Tiétar. En el momento de nuestro viaje  mantenía el 90% de su capacidad embalsado. Esto nos permitió disfrutar de unas riberas mucho más bonitas y “naturales”.

Es recomendable que os informéis de las capacidades de los embalses antes de hacer el viaje y así disfrutar de unos paisajes menos humanizados. Los bordes de los pantanos cuando están bajos crean una imagen que chirría a la vista. Aquí podéis informaros de ello. 

Parque Nacional de Monfragüe. Presa Torrejón-Tiétar, al 90% de su capacidad.

Parque Nacional de Monfragüe. Presa Torrejón-Tiétar, al 90% de su capacidad.

También podemos observar desde aquí como el Tiétar es separado por un istmo de tan solo 60m impidiendo su unión con el río Tajo. Unión que tendrá que esperar aún una decena de kilómetros más abajo para poder llevarse a cabo.

Al otro lado, se haya la presa de Torrejón-Tajo, casi a la par que la homónima de su afluente. Es toda una lástima que este istmo, todo un interesante punto geográfico, se haya convertido en unas horripilantes moles de hormigón con sus correspondientes construcciones de tendidos eléctricos.

Cruzando definitivamente sobre la presa del Tiétar, acompañaremos su camino, ahora por la vertiente derecha.

Entre su cauce y el asfalto, marcha el Camino Amarillo (una de las tres sendas homologadas por el Parque para ser transitada a pie) que permite disfrutar de los últimos kilómetros de este afluente antes de entregar sus aguas definitivamente al Tajo.

Una última parada en uno de sus múltiples descansos-miradores, en esta ocasión muy próximo a la Fuente de los Tres Caños (tramo de la senda amarilla), nos permite fotografiar el último meandro de este río.

Parque Nacional de Monfragüe. El Tiétar en sus últimos metros.

Parque Nacional de Monfragüe. El Tiétar en sus últimos metros.

Ahora solo queda llegar hasta Villareal de San Carlos, donde encontramos diferentes servicios de información, hospedaje y restauración.

El centro de interpretación.

En su Centro de Interpretación nos ofrecerán las tres posibles rutas con sus diferentes características. Nosotros descartamos la amarilla puesto que prácticamente hemos realizado el mismo recorrido con el coche durante los últimos kilómetros. La verde nos aleja de los cauces importantes, pero nos ofrece una espectacular vista del Salto del Gitano (lugar más característico del parque) desde lo alto del Cerro Gimio. La ruta roja, la más popular y flexible en cuanto a trazados. Nuestra elegida, pero con algunas modificaciones.

Si el nivel del agua está alto como fue en esta ocasión, no podremos disfrutar del punto principal del primer sector de esta ruta roja. Es el puente del Cardenal, que queda bajo el agua en situaciones como esta. Así pues, nos desplazaremos con el coche hasta la Fuente del Francés, justo al otro lado del nuevo puente sobre el Tajo, para iniciar nuestra ruta a pie.

Parque Nacional de Monfragüe. Inicio del sendero rojo desde el Puente Nuevo.

Parque Nacional de Monfragüe. Inicio del sendero rojo desde el Puente Nuevo.

Ruta roja.

Justo tras cruzar el puente, a la derecha encontraremos el parking adecentado para coches. Desde aquí hay un acceso a un amplio merendero donde iniciaremos la ruta. Hacia el oeste el sendero se introduce en un túnel vegetal, entre la carretera y el cauce del río. La carretera queda a nuestra izquierda, sobre nosotros, siendo casi imperceptible debido a la densidad de vegetación entre la que andamos. El cauce, lo observaremos siempre a nuestra derecha, mucho más cercano a nuestra percepción ocular.

Parque Nacional de Monfragüe. Senda por el margen del embalse.

Parque Nacional de Monfragüe. Senda por el margen del embalse.

Es una vereda que se abre camino por la vegetación de umbría. Un fácil camino sin pendientes de unos dos kilómetros y medio. Algunos canchales nos dificultarán levemente el paso, abriendo pequeños claros dentro de este frondoso bosque.

Parque Nacional de Monfragüe. Vereda por el itinerario rojo.

Parque Nacional de Monfragüe. Vereda por el itinerario rojo.

En su último tramo tomará cierta altura. La vegetación se irá disipando al aproximarnos a la carretera donde el bosque se abre definitivamente para mostrarnos como el río Tajo se abre paso entre las rocas cuarcíticas típicas de la orografía apalachense.

Parque Nacional de Monfragüe. Salto del Gitano

Parque Nacional de Monfragüe. Salto del Gitano

Lugar de especial interés paisajístico y faunístico, denominado Salto del Gitano. El más popular. Y la principal joya de este espacio protegido que no dejará indiferente a nadie. El “hermano mayor” de la Portilla del Tiétar que además nos regala, según la temporada y las condiciones climáticas, unos espectaculares vuelos planeadores de los verdaderos dueños del parque, los buitres leonados.

Parque Nacional de Monfragüe. Buitre leonado.

Parque Nacional de Monfragüe. Buitre leonado.

El itinerario continúa por la carretera para desviarse a su izquierda y marchar paralelo a ella. Durante un kilómetro y medio, pasearemos entre encinas y cantuesos por un cómodo sendero que serpentea por el bosque mediterráneo ofreciéndonos una agradecida sombra en momentos puntuales.

Parque Nacional de Monfragüe. Paseo por el encinar, ahora por la solana.

Parque Nacional de Monfragüe. Paseo por el encinar, ahora por la solana.

Paseamos ahora por la vertiente sur, la zona de solana. A nuestra izquierda, ladera arriba, podremos observar en la altura el castillo de Monfragüe. Esta imponente imagen nos acompañará durante nuestro paseo hasta el cruce de la subida al castillo. Es aquí, al final de este nuevo sector, donde encontraremos una fuente junto al parking. Fuente muy recomendable de utilizar para afrontar la parte más dura de la jornada. El ascenso al castillo.

El Castillo entre encinas y cantuesos.

Parque Nacional de Monfragüe. El Castillo entre encinas y cantuesos.

Ascenso de algo más de un kilómetro por asfalto con algunos desniveles fuertes que, puntualmente, nos hará ascender nuestras pulsaciones. Es el precio que debemos pagar para poder disfrutar de las exclusivas vistas que nos ofrecerá este elevado punto del parque, a más de 450 metros sobre el nivel del mar.

Parque Nacional de Monfragüe. Ascendiendo por asfalto al castillo, la parte más dura.

Parque Nacional de Monfragüe. Ascendiendo por asfalto al castillo, la parte más dura.

Llegando a la base del castillo se hallan las pinturas rupestres de más de 4.000 años, entre rejas y con una empinada escalera de acceso. Su pésimo estado de conservación impidió su visita en el momento que realizamos esta expedición.

El asfalto desaparece, y sin salirnos del sendero marcado con hitos rojos llegaremos al collado que nos permite ver de nuevo la vertiente norte de esta sierra de Monfragüe.

Parque Nacional de Monfragüe. Río Tajo y ladera norte de la sierra de Monfragüe.

Parque Nacional de Monfragüe. Río Tajo y ladera norte de la sierra de Monfragüe.

Próximos al castillo, obtendremos unas preciosas vistas del Tajo, ya desde la altura. Es la recompensa al esfuerzo realizado en el ascenso. Una pasarela nos dejará en lo más alto de la peña donde se ubica el nuevo Santuario de Monfragüe y el viejo castillo árabe que aún conserva unos de sus torreones.

Parque Nacional de Monfragüe. Torreón del Castillo, río Tajo y su puente nuevo.

Parque Nacional de Monfragüe. Torreón del Castillo, río Tajo y su puente nuevo.

Desde una plataforma a modo de mirador, podremos observar la extensa dehesa extremeña. Dehesa que se parte desde nuestros pies, hasta los límites del horizonte, en cualquiera de los puntos cardinales en los que dirijamos nuestra mirada.

Esta no será la única atracción. Las bandadas de buitres, que hacía unos kilómetros antes veíamos sobre nuestros hombros, planearán tranquilos usando las corrientes de aire caliente a la altura de vuestros propios ojos. Todo un auténtico regalo visual del que afortunadamente podréis disfrutar.

Tras un reconfortante refresco adquirido en un puesto ambulante situado bajo la plataforma podremos dar por concluida nuestra visita a este lugar.

Con la sonrisa plasmada en nuestros ojos iniciamos el descenso final. Dos kilómetros nos separarán de la Fuente del Francés, nuestro punto de partida. Una senda umbría, con fuertes pendientes en momentos puntuales, nos permitirá llegar al final de la ruta sin esfuerzo alguno.

Parque Nacional de Monfragüe. Sendero de umbría, en la bajada.

Parque Nacional de Monfragüe. Sendero de umbría, en la bajada.

Un tramo sencillo si hacemos la ruta en este sentido antihorario; si lo realizásemos en sentido contrario, seguramente no podamos decir lo mismo. De cualquier manera, andaremos por túneles de vegetación similares al primer sector. Encinas, alcornoques, musgos… nos rodearán creando un áurea más fresco y cómodo para concluir nuestro interesante y completo paseo.

Parque Nacional de Monfragüe. Túnel vegetal llegando al final de la ruta.

Parque Nacional de Monfragüe. Túnel vegetal llegando al final de la ruta.

Ruta muy recomendable, de nivel accesible para todos las edades, que no debemos dejar de realizar. Tanto en coche como a pie, la visita merecerá la pena con su consiguiente descanso para reponer fuerzas con un pic-nic en cualquiera de sus bien ubicadas áreas de descanso a lo largo y ancho de este relativamente joven Parque Nacional.

Parque Nacional de Monfragüe. Monfragüe desde su castillo.

Parque Nacional de Monfragüe. Monfragüe desde su castillo.

La Siberia Extremaeña

Y hablando de embalses y pantanos…

¿Sabes cuál es la comunidad autónoma con más kilómetros de costa? Extremadura. Sí, con más de 1.500km se sitúa por delante de Baleares (1.400km) y Galicia (900km). Eso sí, con “costas de agua dulce”.

Parque Nacional de Monfragüe. Reflejos de agua dulce.

Parque Nacional de Monfragüe. Reflejos de agua dulce.

Y la mayoría de estos kilómetros de costa interior se concentran en la Siberia Extremeña, que además cuenta con el mayor embalse de España, el de La Serena (1989).

Si tenemos la suerte de encontrarnos un invierno y primavera lluviosa, será la época perfecta para visitar esta gran y desconocida comarca plagada de embalses.

Parque Nacional de Monfragüe. Embalses completos de capacidad.

Parque Nacional de Monfragüe. Embalses completos de capacidad.

Las imágenes que nos ofrecen estas masas de agua, nada tienen que envidiar a las que comúnmente podemos disfrutar en las orillas costeras de agua salada. Además, en el embalse de Orellana contamos con una playa con el reconocimiento de calidad de “bandera azul”.

Sus puestas de sol con el reflejo sobre las tranquilas aguas bien pueden transportarse a cualquier rincón de la costa balear, andaluza o gallega.

Parque Nacional de Monfragüe. Playa de Orellana

Parque Nacional de Monfragüe. Playa de Orellana

La pesca y los deportes acuáticos también son los beneficiados en este aspecto, se lleva la palma en este caso en embalse del Cíjara. Incluso, es tal la similitud con sus homónimas marítimas que incluso han sufrido el acoso de la burbuja inmobiliaria con el principal ejemplo de la polémica urbanización de la isla del pantano de Valdecañas.

Nuestro viaje en coche por esta zona del este extremeño nos permite encontrar increíbles e incluso peculiares formas como el simétrico cerro de Masatrigo, que forma una isla cuasicircular digna de visitar y ascender hasta lo más alto para poder divisar la inmensidad de este cúmulo de aguas.

Por tanto será bonito, desplazarnos con nuestro automóvil en busca de estos bellos rincones por esta casi deshabitada y despoblada zona. Características estas, que le prestan el nombre a la comarca; “Siberia”.

Pueblos con costumbres arraigadas y habitantes que se enorgullecerán por dar a conocerlas a curiosos como nosotros. E incluso nos podemos llevar alguna acertada indicación por caminos rurales para obtener vistas solo conocidas por los lugareños.

Visita a Monfragüe en bicicleta de carretera.

Si lo que quieres es visitar sobre dos ruedas el Parque, debes saber que los caminos están restringidos a las bicicletas. Es por esa razón que la única opción de visita con este medio es por carretera. Aquí te propongo una ruta bastante completa para realizar. Este fue el recorrido.

 

Parque Natural de la Hoces del río Duratón: Sepúlveda.

Esta semana toca sacar la furgo para continuar conociendo los bonitos rincones que guarda nuestro país. En esta ocasión nos quedaremos por la zona centro, más concretamente en la provincia de Segovia.

Hay diversidad de lugares para visitar en esta céntrica provincia castellana, pero hoy nos vamos a centrar en el Parque Natural de las Hoces del río Duratón. Una sinuosa brecha tallada en llanura por el cauce del río que le da nombre.

Un trazado que transita junto a la bella localidad de Sepúlveda. Su visita, pues, será la guinda perfecta para una fantástica jornada familiar.

Nosotros llegamos el viernes a última hora de la noche. Justo para cenar y dormir. La furgo la aparcamos en el parking público que hay adecentado en la zona noreste del pueblo. En el acceso por la carretera SG-232. Nos encontramos bastantes vecinos con autocaravanas que también pernoctarían en este adecentado lugar.

Hoces del rio Duratón, Panorámica de Sepúlveda, desde el aparcamiento.

Hoces del rio Duratón, Panorámica de Sepúlveda, desde el aparcamiento.

Las perspectivas de Sepúlveda desde aquí son bastante bonitas. Su núcleo urbano está flanqueado por los cauces del río Duratón y Caslilla, creando un hermoso enclave con el que darnos las buenas noches.

Senderismo por las Hoces del río Duratón.

Al día siguiente, tras un buen desayuno, tocaba hacer la ruta de senderismo. Muy sencilla, de unos 11km y sin desnivel alguno siguiendo la serpenteante vaguada que ha creado el río. Opciones para recorrerlo hay varias. Nosotros decidimos llamar a un taxi local para que nos llevase desde Sepúlveda hasta el puente de Villaseca (18€).

Powered by Wikiloc

ATENCIÓN: Se necesita un permiso especial para poder hacer la senda desde el 1 de enero al 31 de julio. Aquí puedes acceder a la web para obtener el permiso.

Una vez en el puente de Villaseca, la distancia lineal hasta Sepúlveda es de aproximadamente unos 12 km. Un paseo de unas 3-4 horas con paradas incluidas.

Hay otra ruta más corta que sale desde este mismo punto hacia el oeste y llega hasta el paraje de La Molinilla. Son unos 3 kms ida y otros tantos de vuelta al punto de partida.

Tras leer el cartel informativo, nos pusimos a andar. Un estrecho sendero se abre paso entre la vegetación de ribera dejando siempre el agua a nuestra derecha.

Hoces del rio Duratón. Cartel informativo.

Hoces del rio Duratón. Cartel informativo.

Iniciamos la ruta.

A los pocos metros de empezar, no debemos obviar la Cueva de los 7 altares escavada en la pared de la rambla. Se debe hacer un pequeño desvío y subir unas escaleras para acceder a ella. Está protegida por una reja para evitar actos vandálicos, pero se puede observar perfectamente cada uno de los altares que hay en su interior.

Hoces del rio Duratón. Sendero paralelo al río.

Hoces del rio Duratón. Sendero paralelo al río.

Volviendo sobre nuestros pasos, solo queda disfrutar de la paz y la tranquilidad de este primer tramo. Normalmente la gente suele empezar desde Sepúlveda, lo que nos permite estar prácticamente solos en estos primeros compases.

Solo oirás el discurrir del agua y tus propios pasos. La vista luchará entre observar en lo alto y detenerse en la parte baja. Disfruta. Haz fotos. Para y continúa.

Hoces del rio Duratón

Hoces del rio Duratón

Hasta el quinto kilómetro no empezamos a ver a los verdaderos pobladores de este espectacular paraje. Los buitres. Se hicieron esperar. Pero mereció la pena. Decenas y decenas de estas aves se asomaban en los recortados acantilados. Otros se dejaban ver planear. Y no pararon de hacerse ver hasta el final de la ruta. Un auténtico espectáculo natural.

Hoces del rio Duratón. Los buitres se dejan ver.

Hoces del rio Duratón. Los buitres se dejan ver.

A los 10 kms de ruta habremos llegado al puente romano de Talcano. Lugar de partida si hubiésemos decidido hacer la senda en sentido opuesto. Poco antes de llegar a este punto final, debemos fijarnos bien porque habremos pasado por la hoz muerta.

Hoces del rio Duratón. Puente romano de Talcano.

Hoces del rio Duratón. Puente romano de Talcano.

Esta es una hoz que el propio río y la naturaleza decidieron obviar, dejándola de lado para seguir un cauce más rectilíneo.

Hasta aquí terminaría la ruta principal, la “silla de caballo” así nos lo hace saber. Es esta una formación geológica que nos recuerda a esta forma tan particular. Pero si quieres  puedes alargar el paseo hasta el centro de Sepúlveda. Nosotros lo hicimos.

Anexo a la ruta.

Si decidimos no cruzar el cauce, estaremos tomando la senda de Los dos ríos. Otra alternativa para hacer desde Sepúlveda que no se aleja de la población y transcurre paralelo a los dos cauces que sitian esta bella urbe.

Hoces del Rio Duratón. Silla de Caballo.

Hoces del Rio Duratón. Silla de Caballo.

El único “pero” de este corto anexo es que se acumula en estos dos kms todo el desnivel de la ruta. Un par de subidas que, tomándolas con paciencia, no nos dará más problemas que alguna pequeña gota de sudor por la frente.

Hoces del rio Duratón. Balcón sobre el cortado.

Hoces del rio Duratón. Balcón sobre el cortado.

Tras la primera subida, el esfuerzo será compensado con un bonito balcón aéreo que nos regala una bella perspectiva del meandro. Un rápido descenso para cruzar definitivamente el cauce por el puente del Pizazo y tomar el último ascenso para adentrarnos en Sepúlveda por la Puerta de la Fuerza.

Hoces del rio Duratón. Puerta de la Fuerza.

Hoces del rio Duratón. Puerta de la Fuerza.

Un bonito recibimiento que puede ser ampliado si queremos visitar el mirador de la Ermita de la Virgen de la Peña. No fue nuestro caso, que optamos directamente por ascender hasta el punto más alto de la localidad donde se halla la iglesia del Salvador.

Hoces del rio Duratón. Iglesia del Salvador.

Hoces del rio Duratón. Iglesia del Salvador.

Desde arriba, unas bonitas perspectivas de las casas con sus tejados y fachadas características. Unos breves minutos son suficientes para retomar el aliento y descender definitivamente a su bulliciosa plaza de España.

Es momento de tomar una cerveza, de reponer líquidos y, ¿por qué no?, reservar mesa para degustar un exquisito cochinillo en cualquiera de los restaurantes que existen en la localidad.

Hoces del rio Duratón. Plaza de España.

Hoces del rio Duratón. Plaza de España.

Nosotros teníamos nuestra cerveza en la furgo y unos deliciosos bocatas que nos esperaban para ser disfrutados en otra ubicación. Os cuento.

Descarga aquí en PDF el folleto informativo de la senda.

Ermita de San Frutos.

En el GPS, marcamos la población de de Villaseca. 15 minutos de desplazamiento en coche. Desde allí sale una pista adecentada de unos 5km hacia la Ermita de San Frutos. En su parking, apartados, sacaremos las mesas, la comida y tomaremos nuestro momento de relax aprovechando el sol que se presenta firme sobre nosotros.

Hoces del Rio Duratón, Momento relax tras la comida campera.

Hoces del Rio Duratón, Momento relax tras la comida campera.

La ermita se sitúa en un clave puramente estratégico. Sobre un estrechísimo meandro flanqueado por el cauce que solo permite el acceso por el único camino adecentado. Un paseo de un km que nos vendrá bien para hacer la digestión.

Hoces del rio Duratón, a la izquierda, ermita San Frutos.

Hoces del rio Duratón, a la izquierda, ermita San Frutos.

Ahora podremos también disfrutar de las hoces desde la otra perspectiva. Desde la que nos vigilaban los buitres en esta misma mañana. Merecerá la pena.

Hay empresas que en verano organizan excursiones en canoa por esta parte del río. 

Quisimos acercarnos al otro lado del río para visitar el monasterio de la Virgen de la Hoz, pero el sol cayó a plomo y desestimamos la opción. Si vosotros podéis, poned en el GPS la localidad de Sebúlcor. Desde allí sale otra pista que se acerca a las proximidades de este otro bonito enclave.

Parque Nacional de Guadarrama.

Si queréis alargar un día más la escapada. Podéis acercaros al Parque Nacional de la Sierra del Guadarrama. Queda muy próximo. Nosotros pernoctamos en el Mirador de los Robledos. Una bonita explanada que tiene acceso por un desvío en el km32 del ascenso al puerto de Cotos.

Hoces del rio Duratón, mirador de los Robledos.

Hoces del rio Duratón, mirador de los Robledos.

Hoy tendremos para despedirnos del día, lejos de toda contaminación lumínica, una bonita noche estrellada. Si vais, espero que tengáis la misma suerte.

A la mañana siguiente, coincidiendo con el amanecer, un breve paseo para activar el cuerpo mientras observamos como el sol cede sus primeros rayos al imponente pico Peñalara. Allí iremos hoy, pero no a coronarlo, si no a pasear por sus faldas.

Nos desplazamos con la furgo los 8km que nos quedan hasta el parking de Cotos (no pernoctamos aquí directamente por pertenecer al espacio protegido del Parque Nacional que así lo prohíbe)

Laguna Grande de Peñalara.

Un buen desayuno y nos disponemos a ascender hasta la laguna grande de Peñalara con un divertido tramo de enlace hasta el refugio Zabala.

Powered by Wikiloc

Tan solo 6 km y un leve desnivel. Apto para toda la familia (excepto el tramo de enlace). El camino asciende por una ancha pista hasta. Al kilómetro tomaremos un desvío que transforma el paso en senda pedregosa. Aquí obtenemos unas preciosas vistas de todo el valle y sus montañas. Disfrútalo pero ten cuidado de dónde pones el pie.

Hoces del rio Duratón, Inicio del camino hacia la Laguna Grande.

Hoces del rio Duratón, Inicio del camino hacia la Laguna Grande.

Un giro nos separa de la amplia panorámica para centrarnos en el circo que se produce a los pies de la cota más alta de la Comunidad de Madrid. Un amplio prado, del que emergen cantidades de agua, nos llama la atención. Nuestro objetivo aún no se ve pero está cerca. Un último esfuerzo será necesario para llegar a la orilla de este escondido lago grande de Peñalara.

Hoces del rio Duratón, laguna Grande de Peñalara.

Hoces del rio Duratón, laguna Grande de Peñalara.

La ruta oficial, vuelve sobre los pasos. Pero nosotros haremos un “entretenido” enlace de a penas 300m entre un caos de rocas para ascender, cual cabras montesas, hasta las posiciones del refugio Zabala.

Es aquí arriba donde decidimos tomar el tentempié con unas bellas vistas tanto de frente como de espaldas… Tú eliges.

Hoces del rio Duratón. Refugio Zabala.

Hoces del rio Duratón. Refugio Zabala.

Ahora solo quedará continuar la vereda que llanea por el prado hasta tomar el camino principal que asciende hasta el Peñalara. Pero nosotros tomaremos el sentido opuesto en descenso. Disfrutaremos de los horizontes que nos ofrecen el Alto de Guarramillas, Valdemartín y Cabeza de Hierro. Descenderemos sin piedad hasta completar los seis kilómetros de la ruta de hoy.

Hoces del rio Duratón. Descendiendo, alto Guarramillas al fondo.

Hoces del rio Duratón. Descendiendo, alto Guarramillas al fondo.

Ya en el puerto, una merecida cerveza en la Venta Marcelino para tomar la furgo y regresar a casa con la mente renovada para afrontar una nueva semana laboral.

¿Qué hacer en Amsterdam en 4 días?

Esta semana os proponemos una escapada de cuatro días a la capital de los Países Bajos. Ámsterdam. Una ciudad adaptada a sus circunstancias que nos dará una lección de convivencia y respeto ante la diversidad cultural y geográfica. También  os incluimos un interesante anexo para visitar algunos pueblos típicos próximos a esta increíble urbe.

Ámsterdam es, entre otras razones, popularmente conocida por sus afamados Coffe Shops, su particular Barrio Rojo y la característica forma para desplazarse de sus ciudadanos.

Pero hay vida más allá de la marihuana, las prostitutas y las bicis. Tiene más canales que Venecia. Casi una tercera parte del país está bajo el nivel del mar. Sus quesos tienen propiedades exquisitas. Posee infinitos mercados gracias a su histórico carácter comerciante. Conserva iglesias católicas clandestinas debido a la persecución que ejercieron los protestantes. Mantienen una lucha incesante de tierras con el mar.

Amsterdam.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias

A continuación os presentamos nuestro planning con todos los lugares visitados. ¿Nuestro objetivo? Conocer el máximo número de sitios posible en estos cuatro días. Para ello nos ayudamos de todo tipo de transportes. Tranvías, coches, barcos y, por supuesto… bicis. Un viaje exprés, pero con momentos de relax.

Llegamos a Ámsterdam.

La llegada a la ciudad la realizamos por medio de la Estación Central, comunicada directamente con el aeropuerto de Schipol. Con menos de 20 minutos en tren, es la opción más cómoda. Desde allí, tendremos acceso a todo tipo de transportes públicos para dirigirnos a nuestro lugar de alojamiento. También se halla la avenida principal Damrak. Avenida que abre el corazón de Ámsterdam, la plaza Dam, al mundo.

Amsterdam Central

Ámsterdam Central

Un dato curioso para empezar. Más de 5.000 personas viven en casas-barco en los innumerables canales de Ámsterdam. Así que nosotros no quisimos ser menos… En solo 10 minutos andando llegamos a lo que sería nuestra casa en los próximos días.

El hostel-boat Amicitia, amarrado en el Oostedok junto al Centro Científico NEMO, dispone de las comodidades de un albergue. Un buen desayuno, una cubierta acogedora, unas vistas impresionantes de la ciudad y una habitación-camarote con literas, justa, para dormir un máximo de 2-3 noches. La pega, compartir servicios y ducha, pero siempre limpios.

Hostel-Boat Amicitia, Amsterdam.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Hostel-Boat Amicitia.

En bici por Ámsterdam.

El primer día alquilamos un tándem en la cercana Starbike Rental-Coffe. Un peculiar y acogedor establecimiento con taller de bicis y cafetería en un mismo local.

A nosotros nos toco lluvia este día. Pero es un fenómeno que no para la vida de la ciudad. Por tanto, tampoco nos lo haría a nosotros. Aprovechamos este vehículo para desplazarnos hasta la parte más alejada de la ciudad, el barrio de los Museos.

StarBike Rental & Coffe

Que ver en Ámsterdam en 4 dias StarBike Rental & Coffe

Es bien conocida la densidad de bicis que circulan por las calles de esta metrópoli. Hasta que no te adentras en ella, no te percatas de la verdadera destreza necesaria para su conducción. Nos llamó bastante la atención la prioridad que tienen sobre cualquier otro tipo de transporte en la ciudad.

Por tanto, ojo si tomamos la opción de visitar la cuidad en bici. El hecho de convivir con peatones, coches, tranvías y ciclistas puede llegar a resultar casi estresante. Aunque, no obstante, muy recomendable.

En busca de la zona de museos.

De camino a los museos, aprovechamos para visitar de pasada y hacer a algunos edificios y lugares interesantes. Entre ellos el Montalbanestoren, la casa-museo de Rembrand, y una breve parada en Waterlooplein donde se levanta unos de los característicos mercados de la ciudad.

Montalbanestoren.

Que ver en Ámsterdam en 4 días. Montalbanestoren.

Antes de proseguir con nuestro paseo (previa compra de chubasquero), nos adentraremos en el Stopera. Son estos dos polémicos edificios levantados para crear el Ayuntamiento y el teatro municipal. Entre ellos se haya el Normal Ámsterdam Peil. O lo que es lo mismo, el nivel del suelo de Amsterdam en relación con el nivel del mar.

Normal Amsterdam Peil

Que ver en Ámsterdam en 4 días. Normal Amsterdam Peil

Siguiendo el camino hacia el sur cruzaremos el Blauwbrug. Desde allí obtendremos una impresionante vista del Canal Amstel. Rodaremos ahora paralelo a este canal para observar el Magere Brug, otro puente con historia en la ciudad.

Canal Amstel, desde el Blauwbrug.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Canal Amstel, desde el Blauwbrug.

Estaremos casi sin darnos cuenta en el barrio De Pijp. En su corazón se haya el Sarphatipark donde está prohibido el paso de bicis. Pero desviándonos unas calles más al norte, nos toparemos con otro importante mercado en la ciudad, el Albert Cuytstraat Merkat. Un auténtico mercadillo lineal donde lo mismo puedes comprar pescado fresco que zapatos o ropa… Merecerá la pena pasear y ver el ambiente de esta larga avenida. Si vas en bici, deberás pasear bajado de ella.

Alber Cuypstraat Merkaat.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias

La zona de museos.

Una vez acabado el paseo, nos dirigiremos hacia el objetivo principal del día, el Museumplein. Allí un amplio prado verde es rodeado por el Concertgebouw, las espaldas del Stedelijk Museum, el Van Gogh Museum y de frente, presidiendo la espectacular plaza, el Rijkenmuseum con las famosas letras de IAMSTERDAM.

Museumplein, con el Rijkenmuseum al fondo.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Museumplein, con el Rijkenmuseum al fondo.

Aún quedaría otro museo por ver, pero un poco más alejado de este centro neurálgico cultural. Antes de su visita, seguiríamos alejándonos hasta llegar el Vondelpark, el parque más grande de toda la ciudad. Una rápida vuelta es suficiente para darnos cuenta de su espectacular belleza. Junto a él se encuentra la iglesia Vondelkerk, con sus agujas que la hace parecer sacado de un cuento de hadas.

Vondelkerk

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Vondelkerk

Volveremos sobre nuestros pasos para llegar de nuevo al Museumplein y descansar sobre su césped o al abrigo de un café. No podíamos volver a nuestro hostel-boat sin disfrutar de la Heineken Experience. El divertido y curioso museo de Heineken que se sitúa muy próximos a todos los demás.

Divertida experiencia Heineken

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Divertida experiencia Heineken

Vuelta al hostal.

Con las cervecitas del museo tendremos ya echado el día. Volveremos con mucho cuidado hacia nuestro barco-hotel con una parada en Niewmarkplatz. Aquí nos detendremos para cenar en uno de los múltiples restaurante de la calle Zeedijk. De esta manera tendremos un primer acercamiento a las proximidades de los barrios rojo y chino, que visitaremos en la jornada de mañana.

Aparcando en la Niewmarkplatz

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Aparcando en la Niewmarkplatz

Ya en el barco-hotel, disfrutamos de su acogedora cubierta para terminar el día y poder disfrutar de su wifi. Un espacio común para todos los hospedados. Muy acogedor, te hace sentir como en casa.

Descanso en la cubierta del hostel-boat Amicitia.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Descanso en la cubierta del hostel-boat Amicitia.

En tranvía al Museo Van Gogh

Por la mañana, recién levantados, devolvimos el tandem antes de iniciar el día. Un buen desayuno nos llenaría de las energías necesarias para esta jornada. Se presentaba un día largo e intenso para patear toda la ciudad.

Desayuno con vistas a Sant Nicolas Kerk

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Desayuno con vistas a Sant Nicolas Kerk

De buena mañana, un tranquilo y fresco paseo por el Oostedock hasta la Estación Central. Nos despejábamos así de cara al intenso día que teníamos por delante. En la misma puerta de la estación compramos los tickets de una hora para coger el tranvía 2 ó 5 que nos lleva hasta el Museo Van Gogh.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias.

El itinerario del tranvía también hay que disfrutarlo. Este nos permitió observar de pasada el Plaza Magna, Spui, Koningplein o Leidsestraat.

Al museo llegamos con las entradas ya cogidas desde casa para el acceso a primera hora (abren a las 10:00). Allí divisamos sus obras durante algo más de una hora.

Paseando por los canales de Ámsterdam.

Tras la visita al museo, disfrutamos del ambiente en el Museumsplein. Nuestro objetivo ahora, callejear por los canales para disfrutar de estas obras de ingeniería. De esta forma admirábamos sus peculiares casas. Muchas de ellas inclinadas debido a la dificultad de cimentación. ¿Sabéis que pagan impuestos por longitud de fachada?

Canal Herengrach

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Canal Herengrach

Así, anduvimos serpenteando por los tranquilos canales Spiegelgrach, Herengracht, Reguliersgrach y Prinsengrach; para llegar a la dinámica y bulliciosa calle Utrechstraat que nos dejaría en la conocida Rembradplein.

"<yoastmark

Tras el plácido paseo, tocará descansar las piernas y disfrutar de una cervecita en cualquier terraza de esta ajetreada plaza. Pero antes, es obligatorio unas fotos con Rembradt y todos sus secuaces.

Rembrandplein.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Rembrandplein.

Aproximándonos al centro.

Continuaremos nuestro paseo en busca del Mercado de las flores. Para llegar a él, será cruzaremos por la espléndida fachada del Teatro Tuchinski Mientras, el Munttoren aparece imponente al final de la calle.

Munttoren.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Munttoren.

Estaremos en el inicio de este florido mercado cuando hayamos llegado a los pies de esta esbelta torre. Un paseo de ida y vuelta por las carpas del mercado. Observaremos que no es exclusivo el mercado para el comercio de flores. Interesante.

Bloemenmark (Mercado de las flores)

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Bloemenmark (Mercado de las flores)

Es hora de tomar dirección hacia la afamada plaza Dam, para ello debemos pasar por la comercial Kalverstraat. Allí existen con cantidad de comercios y atractivos escaparates. ¿Serás capaz de resistir a la tentación?

Zona del Begijnhof

Esta calle cruza perpendicularmente con la plaza Spui, donde de haya la estatua al Pequeño Golfillo y uno de los accesos al Begijnhof. Un pequeño, escondido y plácido lugar con mucha historia. Merecerá la pena un breve paseo para observar la casa de madera mas antigua de Ámsterdam. También se halla una iglesia clandestina escondida tras las paredes de una aparente casa. Misterios e historia guarda este apacible lugar.

Begijnhof

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Begijnhof

Para salir de allí, tomaremos otra puerta que nos dirige al museo de Amsterdam. Este abre sus puertas literalmente tomando la calle. Podremos pasear observando exposiciones en la propia calle (techada, eso sí). Una curiosa manera de acercar el arte a los ciudadanos.

En la vidriera la calle-museo de Amterdam.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. En la vidriera la calle-museo de Ámsterdam.

Tras este particular paseo, volveremos a la bulliciosa Kalverstraat que nos dejará definitivamente en el corazón de la ciudad. La plaza Damm.

En esta plaza, el Monumento Nacional, el Palacio Real, el Madame Tuseaud… Y otros edificios de envergadura como la Nieuwe Kerk, ésta algo más escondida. Todos ellos observan los pasos de turistas y ciudadanos. Lugar de manifestaciones y actividades populares múltiples. Gran vida la que mana este popular lugar.

Koninklik Paleis (Palacio Real), en la plaza Dam.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Koninklik Paleis (Palacio Real), en la plaza Dam.

En busca del Barrio Jordaan.

A la espalda del Palacio Real se encuentra el edificio Plaza Magna, un gran centro comercial de lujo. Podremos entrar para divisar su bello interior y retar a la tentación de comprar algún capricho.

Plaza Magna.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Plaza Magna.

Tomaremos la calle con la que hace esquina este megalómano centro comercial, la Raadhuisstraat. Esta nos dirigirá sin problemas hasta la casa de Ana Frank, observar el Homomonument o divisar la Westerkerk que posee el campanario más alto de la ciudad.

Westerkerk y Homomonument.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Westerkerk y Homomonument.

Antes de llegar allí, a mitad de camino tendremos el lujoso hotel Clements a nuestra izquierda. Nos llamará la atención.

Estando tan cerca, no debemos ignorar el barrio de Jordaan. Una barriada tranquila que respira un áurea diferente al resto de la ciudad. Antiguo poblado obrero con algunos canales (Bloegrach y Engelantiersgrach) que bien merecen la pena descubrir con un breve paseo.

Canal Bloemgrach, barrio de Jordaan.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Canal Bloemgrach, barrio de Jordaan.

Mediante la calle Oude Leliestraat volveremos a aproximarnos hasta la plaza Dam. En el camino cruzaremos por el puente más ancho de Ámsterdam, el Torensluis. En el reside un busto de Multatuli y se halla rodeado de múltiples terrazas.

Una vez en la fachada de la Nieuwekerk cruzamos perpendicularmente las bulliciosas calles de Nieuwendijk y Damrak. Accederemos así al Barrio Rojo mediante su popular calle Warmoestraat.

El Barrio rojo.

Los coffe shops empezaran a aparecer poco a poco. El cuerpo pedirá una parada, podremos ver atardecer desde la terraza de De Haven Van Texel. Allí el sol pinta de dorado los canales y fachadas. Momento perfecto para iniciar el paseo por el Barrio Rojo, una vez caída la noche.

Rincón especial.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Rincón especial.

Muy cerca de este lugar se encuentra la iglesia de Nuestra Señora del Ático. Iglesia clandestina escondida tras la fachada de una de las múltiples casas que vigilan los canales de esta ciudad. Está abierta al público y resulta muy curioso descubrir lo que esconde en su interior.

Calles estrechas, neones. Bullicio, risas, olores y de fondo… a nuestra espalda la Iglesia de San Nicolás… Empezaba el viaje a través del afamado barrio rojo.

Iglesia San Nicolás,al fondo.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Iglesia San Nicolás,al fondo.

La Oudekerk, iglesia más antigua de la ciudad, preside el barrio rojo. Convive en armonía con la tentación que la rodea. Ahora ya los neones lucen y reflejan sobre el agua de los canales. Será obligatorio empaparse con la muchedumbre de este peculiar barrio, entrar en algún coffe shop y realizar la simbiosis con su ambiente. The Bulldog, que se anuncia como el pionero de la ciudad, fue nuestro elegido. Lo que ocurrió dentro nos lo guardamos para nosotros…

The Bulldog, el primer coffe shop.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. The Bulldog, el primer coffe shop.

Solo queda, si quieres, observar la Zuidekerk, pero si no, sumérgete en estas calles laberínticas. Piérdete y vuelve a encontrarte. Será divertido.

Callejones escondidos.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Callejones escondidos.

Cena y paseo en bote por los canales.

De Waag preside la Nieuwemark y da acceso a la calle Zeedijk, el barrio chino. Infinidad de restaurantes para cenar, descansar y hacer tiempo para dar un paseo en barco por los canales. Nosotros lo contratamos para las 20:00 con la empresa The Lovers junto a la estación central. Si antes de montar, pasas por un coffe shop triunfarás…

Crucero nocturno.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Crucero nocturno.

Tras el paseo de hora y media con el barco directos a casa a descansar que aún nos queda visitar los pueblo de alrededor

En coche visitando los pueblos de alrededor.

El tercer día alquilamos un coche para visitar los pueblos. Tenemos la opción más económica de coger un bus que te lleve a tres de las cuatro que nosotros visitamos. Pero la libertad que te ofrece es preferible para nosotros. Además, es otra manera diferente de conocer el país. Alquilamos con Enterpise muy cerca de nuestro barco y la estación central.

El mar a la izquierda, a la derecha los Países Bajos.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. El mar a la izquierda, a la derecha los Países Bajos.

Marken

La primera parada fue Marken Una isla con acceso gracias a un dique. Si paras en esta carretera de acceso podrás observar la diferencia de niveles de la tierra respecto del mar en estos países bajos.

Marken.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Marken.

Un pueblo pequeñito pero peculiar con un coqueto puerto, con ferri directo a Volendam. Descubrirás una urbanística peculiar, creando un auténtico laberinto.

Puerto de Volendam

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Puerto de Volendam

Volendam.

De aquí, por la región de Waterland, nos dirigimos hacia Volendam.  Pueblo con una bonita iglesia y un bello puerto pesquero. Un plácido paseo por sus calles y un breve tentempié en una de sus cafeterías, son suficiente para observar los cálidos hogares y la elevada calidad de vida de sus ciudadanos.

Volendam.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Volendam.

Edam.

Cercano a él, se encuentra, Edam conocido por su queso, canales y característicos puentes. Con famosas ferias de queso que promocionan sus productos.

Edam.

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Edam.

Zaanse Schaan.

Dejamos el litoral para adentrarnos hacia Zaanse Schaan. Muy reconstruido para el turismo, pero bonito para ver los molinos característicos de estos lugares.

Zaanse Schans

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Zaanse Schans

Haarlem.

Y por último Haarlem, la pequeña Ámsterdam, con sus Aandres Moulin y su Ámsterdam Port. Posee una ambientada y bulliciosa plaza presidida por una su esbelta iglesia. Alejado de todo ello su catedral de Saint Bravo.

De vuelta a Ámsterdam, debemos hacer una parada de rigor en la cervecería artesana Brouwerij´IJ. Su espectacular molino nos dará la bienvenida. Lugar de ambiente que no debes dejar pasar si quieres disfrutar de las mejores cervezas de la ciudad.

Brouwerij´IJ

Que ver en Ámsterdam en 4 dias. Brouwerij´IJ

Paseo y vuelta a casa.

El último día lo dedicamos para disfrutar, hacer algunas compras. Tomar cerveza en algún bar clásico, pasear sin destino y preparar la vuelta desde la Estación Central hacia el aeropuerto de Schipol.

Una mañana relajada, tranquila, de vuelta a la calma. Disfrutando de la ciudad, de sus rincones, de sus cafés… Y pensando en nuevos viajes… ¿Dónde será?

Que ver en Amsterdam en 4 dias

Descarga aquí el archivo en .kmz para ver todos los lugares visitados en Google Earth.

Descarga aquí Google Earth si no tienes el progr